jueves, 21 de junio de 2012

Decisiones... consecuencias

Una mano se posó en el picaporte, al otro lado de la puerta. Inmediatamente pudo ver en el espejo como éste se movía... Consiguió esconder la daga en su bota derecha justo antes de que la sirvienta entrase.

- Debe darse prisa, señora, el gobernador no es famoso por su paciencia y los invitados están a punto de llegar.

- S... sí, ya no me queda nada. - Su voz temblaba, no podía creerse que su largo plan hubiera estado a punto de irse al traste tan de repente.

- Con todos mis respetos, creo que esas botas tan altas no le hacen justicia, no son apropiadas para una princesa...

- Me gustan estas botas, tienen un significado especial para mí.

Claro que lo tenían, eran las botas que llevaba puestas su madre cuando una partida de mercenarios, pagados por el hombre con el que estaba a punto de encontrarse, asesinaron a sangre fría a toda su familia. Ella no se encontraba en casa en aquel momento, había ido a jugar con su amigo de la infancia, el nieto del Gran Capitán, el Viejo. A la mayoría de las niñas de su edad no les interesaban las técnicas de caza de los Lobos; pero ella siempre le preguntaba a Mahtan qué había aprendido ese día de su abuelo y de su padre. Gracias a esos conocimientos consiguió volver a casa pasando inadvertida para los mercenarios.

Su familia guardaba celosamente una antigua pieza de joyería que muchos gobernadores avaros codiciaron durante años. Siempre se resistieron a venderla, hasta que ese día se la quitaron por la fuerza.
Junto al cadáver ensangrentado de su madre juró que se vengaría de ese hombre...

Años después, por fin se encontraba a punto de cumplir su deseo, había conseguido hacerse pasar por una doncella del castillo, esperando pacientemente hasta que el gobernador se fijara en ella. En cuanto la vio, exigió una noche con tan hermosa muchacha de pelo negro.

De repente volvió a perderse en aquel recuerdo, el deseo de ser una princesa feliz. De nuevo volvió en sí con esa sonrisa en la cara... -¡Debo vengar a mi familia! 

La decisión ya estaba tomada. Salió por la puerta, dirigiéndose hacia el salón de ceremonias con su máscara de hielo puesta. El momento que llevaba tanto tiempo esperando estaba a punto de llegar...

Y sin embargo... huyó...

2 comentarios:

  1. wow es una historia llena de intrigas y de misterios, ya me siento como dentro de ella sin duda sera de mis favoritas te sigo leyendo

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